selfcare y esquí
llevo unos días rarilla. siento cosas que me prometí no volver a sentir, pero al fin y al cabo lo que se puede sentir se puede sanar y si siento estoy viva. el viernes fui a la nieve ida y vuelta con laura y unos amigos. bueno, amigos de ella, yo sólo conocía a dos de ellos de apenas un día. tenía ganíiiiisimas de esquiar. me dan miedo muchas cosas y quiero afrontarlas porque no quiero perderme nada. pero aún así, hora tras hora de aplazar la aprtura, no pudimos esquiar. nos llenamos de optimismo y euforia, llevabamos bebiendo cerveza desde las 11 de la mañana y joder estábamos en sierra nevada, así que decidimos quedarnos en un apartamento a pasar la noche e intentarlo al día siguiente. reímos, bebimos, hablamos, jugamos y dormimos. nos tiramos por la nieve (yo no porque ese día no llevaba el chaquetón adecuado, eso me duele mucho porque quería hacerlo, pero me incluyo en la historia porque soy parte de la vivencia). al día siguiente volvimos a madrugar de locos y a intentarlo de nuevo. lo intentamos súper fuerte, parecía que estaban todas con nosotros. las nubes cada vez iban más lentas a lo alto de la montaña, y era buena señal porque el problema era el viento. hacía un día inceíble y estábamos allí, los cinco, casi desconocidos que deciden descubrir y descubrirse entre ellos. pero no hubo suerte tampoco. a las 12am cerraron la pista entera, ni siquiera sé a día de hoy cómo ponerme unos esquís. todo el fin de semana yo había sido la optimista, la que se reía, la que bailaba, la que cantaba gritando y la que pedía otra ronda. la que miraba a jesús y le repetía una y otra vez "HOY ESQUIAMOS!!!!!" chocándole el puño mientras esperábamos con otra cerveza en la mano para saber si abrían la pista o no. pero cuando al final no pudimos, yo no pude más. creo que siempre he pensado de alguna manera rara que las cosas me salen bien la final, que tengo algo que hace que se alinée el destino. cuando era pequeña pensaba que era dios, rezaba y me ocurrían (creo que lo malo me seguía pasando pero no le echaba cuenta). creo que todo esto es algo que le pasa a todo el mundo. pero bueno, eso, cuando el destino decidió que ese no era mi día ni mi momento me vine abajo. todos lo estábamos, pero como luego me dijeron durante el camino de vuelta a córdoba, se notaba más si la que estaba así era yo. es un poco egoísta toda esta reflexión pero al fin y al cabo es mi blog y mi percepción. luego me pasó lo que ocurre cuando estás muy bien y de repente sabes que vuelves a donde antes: bajonazo. es como la resaca de fin de año que conté el otro día, es la peor porque la noche anterior fue increíble. lo bueno es que supe identificar que era por esto y me puse manos a la obra con selfcare: ducha, cremitas, escuchar a las hinds... busqué remedios y alternativas para quererme. fafa se dio cuenta de todo también, incluso laura. de hecho también jesús lo hizo. a veces no estaba, me iba. supongo que aún no confío y es normal. la noche anterior al viaje hablamos, llevaba tiempo rara en comparación supongo. también creo que a lo mejor son cosas mías, que estoy buscándole los tres pies al gato. pero creo que no es así. no sé, ahora mismo tampoco sé qué creer. estaba como más distante y era raro. y lo peor, yo estaba a la expectativa. eso es en lo que he caído. fafa me decía: joder sofía qué puto coraje, vales una puta barabridad y llevas todo el fin de semana siendo la hostia de optimista y sacando el grupo adelante, y ahora llevas esa cara, que te entiendo, pero tía aplícate un poco las cosas a ti, que parece que no te ves a ti misma. y tiene razón, y eso que nunca le he contado nada (creo que laura sí). también hablé con laura, modo corderito degollado, triste. me gusta cómo piensa laura con respecto a las relaciones de pareja, lo que busca y sus límites. creo que somos muy parecidas pero yo no me valoro tanto a mí misma. llevo un tiempo intentando reírme de todo, y lo consigo a veces. otras supongo que es normal estar de otra forma. después de la ducha de ayer me dí cuenta de que no sólo mi actitud con respecto al tema era algo que había perdido. también me había vuelto a invadir eso que no sé qué es y hace que me centre en una sóla cosa (persona) e ignore a las demás. que lo espere todo de alguien. y fue entonces cuando empecé a ver, entre mucha niebla mental, todas las personas que estaba dejando pasar por alto y que sí me querían. que sí estaban ahí. que me escribían diciéndome joder sofía qué ganas de verte en sevilla. ahí es donde me quiero centrar, donde estoy y a donde pertenezco. aunque me desvié un poco del camino. a veces no sé si su camino y este otro son compatibles, parecen realidades paralelas. a lo mejor no todo está en caminos blancos y negros, está en lo que me nace y me hace sentir bien valorándome a mí y a los demás. y a lo mejor valorarme a mí significa dejar de esperar. sí, significa justo eso y lo sé. llevo muchísimo tiempo sabiéndolo pero pensando que eso no era para mí. ahora sé que sí lo es. estoy contenta porque hoy me he vuelto a duchar y a echarme crema, aunque hasta este momento he llevado un día bastante raro mentalmente. estaba aquí y en ningún lado a la vez. pero ahora sí estoy contenta. he leído el blog de carlota cossials y a ella también le va bien y mal de manera paralela. eso es bonito. me remonto en sus posts y ha vivido muchas cosas. yo he vivido ir a la nieve a esquiar sin poder esquiar a divertirme con personas desconocidas que intuyo se convertirán en grandes amigos. un beso enorme para mí, para ellos y para los que leáis esto, como siempre. <3
PD: estas navidades he hecho un gran amigo: juan. lo quiero mucho aunque él no lo sepa, pero creo que lo intuye igual que yo sé que él me quiere mucho a mí. tengo ganas de verlo por sevilla. al final la vida da tantas vueltas que estableces vínculos importantes con personas que tampoco sospecharías. vamos a estudiar juntos por allí, tiene ganas de verme y yo a él. un beso también para ti juan aunque sé que no lees esto <3
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